Esta nota busca lograr una primera aproximación al nuevo concepto de los sistemas de automatización de viviendas, la insuficiente información disponible hace a la necesidad de generar una mayor y más objetiva divulgación de ello en nuestro país.

Los avances tecnológicos alcanzados en los últimos años en las instalaciones para viviendas y edificios han dado lugar a la aparición de una nueva rama en la aplicación de “las telecomunicaciones”: la domótica.

El término de domótica no solo da nombre a una nueva tecnología sino a un conjunto de servicios integrados en la vivienda para una mejor gestión en aspectos tales como: confort, seguridad, ahorro energético, comunicaciones, información y flexibilidad.

Hogar inteligente

Domótica: conjunto de servicios integrados en la vivienda.

El avance alcanzado en las ramas de la electrónica, la informática y las telecomunicaciones, han proporcionado la posibilidad de integrarlos.

La finalidad de estos sistemas es la de racionalizar y optimizar los recursos energéticos.

Integra distintas tecnologías mediante el uso simultáneo de:

  • Electricidad
  • Electrónica
  • Informática
  • Telecomunicaciones
Domótica

Domótica: Integra distintas tecnologías mediante el uso simultáneo de electricidad, electrónica, informática, telecomunicaciones.

El desarrollo de este tipo de sistemas abre nuevas expectativas en las construcciones modernas.

En la actualidad las preguntas que se hacen los inversores, propietarios, arquitectos y diseñadores son ¿cómo debe concebirse un edificio, y con qué tecnología debe ser equipado? ¿Debe también satisfacer las necesidades del futuro?

A raíz de estas preguntas podemos analizar que en los próximos años habrá que preparar las estructuras, relativas a éste campo, haciéndolas más flexibles ya que se observa el acortamiento de los períodos de actualización de las instalaciones de los servicios y renovación de los sistemas de comunicaciones asociados a las viviendas y a los edificios, y también los tiempos de ocupación de los usuarios. Antiguamente las familias permanecían en períodos de hasta 40 años en la misma vivienda; hoy esos tiempos se han acelerado, los usuarios permanecen no más de 10 años promedio.

Por ello los arquitectos precisamos diseñar viviendas y edificios flexibles, rápidamente adaptables, debemos disponer de espacios para instalar el equipamiento necesario para contener esta tecnología. Es necesario diseñar las instalaciones lo más detalladas posible e incorporarlas a la documentación de obra para ser ejecutadas de manera correcta.

Es imprescindible el conocimiento del Arquitecto en estas áreas, para reflexionar sobre conceptos del hábitat bajo las nuevas necesidades sociales del siglo XXI.

La importancia de la tecnología, de las comunicaciones y de la informática continuará incrementándose. Estas ejercerán una gran influencia en el diseño, en la construcción y por sobre todo en el proyecto de sus sistemas técnicos.

El crecimiento de la conciencia medio ambiental probablemente influirá aún más en las futuras construcciones.

Actualmente la demanda de un uso racional de la energía ya está siendo subrayada, sobre todo por tres aspectos, el primero por el agotamiento de los recursos energéticos tal cual los conocemos hoy (petróleo, gas, carbón) esto trae aparejado el segundo punto, el consecuente aumento del costo, más allá del valor coyuntural que se le otorgue en estos días, y finalmente el último aspecto a tener en cuenta es el de evitar la polución en las grandes ciudades, es decir construir viviendas y espacios en donde se priorice el uso justo de la energía y se busquen alternativas naturales y renovables a partir de la energía solar, la eólica y la hidráulica.

Energías Renovables

Energías Renovables

Finalmente los requisitos de salud, bienestar y seguridad de los usuarios del edificio serán los mayores desafíos a resolver.

Estas demandas influirán radicalmente en los futuros principios del diseño, en los conceptos y en la subdivisión espacial de los edificios. Las necesidades serán como siempre la satisfacción personal de los usuarios.

En definitiva los edificios y casas inteligentes son aquellas obras en las que se hace intervenir desde el anteproyecto y consecuentemente en el proyecto final, la aplicación integral de los conceptos que delinean, la arquitectura y la tecnología para realizar “ambientes” más funcionales y confortables para sus ocupantes.

Al integrar esos conceptos en un proyecto de arquitectura y en la aplicación de todas las ingenierías necesarias para el desarrollo de la obra se está dando como resultado una edificación inteligente.

Por Arq. Pablo Schneider
Especialista en diseño de iluminación y en nuevas tecnologías

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