ILUMINACIÓN DE ESPACIOS ARQUITECTÓNICOS

El diseño de los espacios que habitamos merece nuestra mayor capacidad profesional para lograr que reflejen el hábitat de sus usuarios.
Los espacios arquitectónicos reflejan una actitud y sirven como refugio cotidiano.
En estos se comparte tiempo, y tiene que ser logrado con la mejor calidad a través de la tarea que nos compete.
La brillantez y la calidez lograda con una correcta iluminación generan una atmósfera de bienestar.
Debemos crear ambientes adecuados para cada momento y sector.
Tenemos que cuidar el deslumbramiento que producen los haces directos sobre nuestros ojos.
La iluminación debe ser justa, utilizar los contrastes de los elementos que forman la arquitectura.
A la luz hay que planificarla, tenemos que tener en cuenta que la misma es un sistema, y como tal tiene su propia lógica.
Tenemos que utilizar inteligentemente los recursos de manera creativa y lograr sistemas de iluminación flexibles.
Debemos aplicar nuestro espíritu experimental siempre, salir de nuestro espacio de confort para lograr sorprender.
Investigar sobre los productos que hay en nuestro mercado, utilizar productos de calidad ya que nos garantizan una correcta iluminación, y tienen el beneficio para el cliente, de ser duraderos.

La elección correcta de las luminarias es un desafío a tener en cuenta porque éstas no solo nos brindarán la iluminación necesaria para el efecto que propongamos en el proyecto, sino que también forman parte del carácter que le daremos al espacio y por lo tanto tenemos que tener en cuenta su diseño, puesto que también queremos que lo de una sensación armónica.

La psicología de la forma es una aliada en éste sentido, porque tiene en cuenta que la mente configura a partir de ciertos principios los elementos que llegan a ella a través de los canales sensoriales (percepción) o de la memoria (pensamiento, inteligencia y resolución de problemas) el Proyecto de Iluminación utiliza la experiencia que tiene el individuo en su interacción con el medio ambiente, esta configuración tiene un carácter primario sobre los elementos que la conforman, y la suma de estos últimos no podría generar por sí sola la comprensión del funcionamiento mental. Este planteamiento se ilustra con el axioma que dice:

El todo es más que la suma de sus partes.

El Proyecto de iluminación se vale de ello para lograr modificar el entorno en beneficio de los habitantes.
En definitiva, es a través de la luz que podemos percibir los espacios e influir también en la percepción arquitectónica.

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